Derecho de Familia

AMPLIA EXPERIENCIA EN SEPARACIONES, DIVORCIOS, PROCEDIMIENTOS DE GUARDA Y CUSTODIA

Nuestra amplia experiencia en separaciones, divorcios, procedimientos de guarda y custodia y muchos otros en los que se resuelven conflictos familiares, habiendo nuestros abogados intervenido en cuentos de casos de Derecho de Familia, es la mejor garantía para que nuestros clientes consigan el mejor resultado en cada caso. Amplia experiencia y continua actualización para estar al día de cualquier novedad es lo que ofrecen nuestros profesionales para las personas que nos confían sus asuntos de familia.

Somos

ESPECIALISTAS EN...

DISOLUCIÓN MATRIMONIAL, DIVORCIO, SEPARACIÓN, PAREJAS DE HECHO

El derecho de familia es una de las especialidades jurídicas más exigentes que existen debido al carácter sentimental y emotivo de los intereses que hay en juego. En Bufete Navarro tratamos todos los temas relacionados con el derecho de familia, especialmente los relativos a divorcios, separaciones, nulidades de matrimonio y procedimientos de parejas de hecho.

En estos pleitos no solamente se discute sobre reclamaciones de cantidad de dinero, sino que también se da una carga emocional importante. Por ello para tratar estos temas se requiere el máximo rigor y profesionalidad, pero siempre desde un punto de vista humanizado, siento también importante desarrollar una función mediadora entre las partes para buscar la mejor solución.

Asuntos como la guarda y custodia de los hijos, la adjudicación de bienes familiares como la vivienda o la imposición de pensiones a favor de uno de los cónyuges son cuestiones que se debaten cada día en los Juzgados y que son objeto de estudio y continua negociación en Bufete Navarro.

En Bufete Navarro damos preferencia a los casos que recibimos sobre divorcios, separaciones o disoluciones matrimoniales, porqué sabemos la importancia que tiene para nuestros clientes, y porqué sabemos que una ruptura familiar supone un cambio importantísimo en la vida a nivel afectivo, emocional y patrimonial. Para ello, en Bufete Navarro ponemos a su disposición un equipo de abogados que le prestarán un servicio seguro y de calidad, no solo a nivel técnico sino también a nivel humano. Estaremos a su lado para acompañarles a lo largo de todo el procedimiento, asegurando que los intereses de nuestros clientes sean atendidos como corresponde.

En un procedimiento de divorcio o separación, puede establecerse la persona que podrá utilizar la vivienda, compensando económicamente a la otra si fuera posible, o procediendo a la venta del inmueble.

También se requiere en muchos casos que una de las partes perciba de la otra algún tipo de pensión compensatoria.

En relación a los hijos, los cónyuges podrán solicitar a la autoridad judicial una serie de medidas provisionales para determinar la manera como los hijos menores de edad deberán relacionarse a partir de entonces con los padres, la manera como se ejercerá la patria potestad sobre ellos, el establecimiento de pensión de alimentos a los hijos mayores de edad o emancipados que no tengan recursos propios y convivan con alguno de los progenitores, etc.

Respecto a la convivencia estable en pareja, se entenderá que existe pareja de hecho, si la convivencia ha durado más de dos años ininterrumpidos en la misma vivienda, si durante la convivencia hay un hijo en común o si formalizan la relación en escritura pública.

GUARDA Y CUSTODIA

La Guarda y Custodia constituye una de las funciones de los progenitores sobre sus hijos menores derivadas del ejercicio conjunto de la Patria Potestad.

La Guarda y Custodia no es más que consecuencia de la función principal de tener al hijo en compañía, bajo el cuidado y atención de sus padres. Esa responsabilidad se altera cuando se produce la ruptura de la pareja. Dentro de un procedimiento de ruptura matrimonial, debemos hacer especial hincapié en el tema de los hijos menores de edad. En Bufete Navarro los menores son lo prioritario, y trabajamos para garantizar que el procedimiento vaya en la mejor dirección posible para asegurar los derechos del menor. Es importante destacar el término “derechos del menor”, porqué en asuntos de derecho de familia y guarda y custodia el menor siempre es la prioridad.

En este sentido hay que decidir con quién convivirá el menor de edad, si se establece la guarda custodia compartida o bien se otorga a favor de uno de los progenitores, y en ese caso establecer un régimen de visitas apropiado para que el menor pueda mantener el vínculo con el progenitor que no tiene otorgada la guarda y custodia. En caso de guardia y custodia compartida se establecerá los periodos que el menor podrá estar con cada uno de los progenitores conviviendo con ellos, y como se desarrollará ésta guardia y custodia compartida a lo largo del tiempo. Lo más importante aquí es garantizar que se cumplen los derechos del menor en la relación con ambos progenitores.

Legalmente se establecen 4 tipos de guarda y custodia:

Custodia exclusiva: Cuando solamente uno de los dos progenitores tiene la custodia del hijo menor de edad, que vivirá junto a él. Al mismo tiempo habrá un régimen de visitas del menor con el progenitor que no ostente la custodia.
Custodia Partida: Se concede la custodia de uno o más hijos a un progenitor y los restantes al otro.
Custodia conjunta: Ambos progenitores mantienen la responsabilidad legal y control y cuidado del niño como si se tratara de una familia intacta.
-Custodia compartida: Es aquellos casos en los cuales los progenitores se encargan de la custodia de los hijos por periodos, de forma rotatoria, de manera que en realidad no hay una custodia sino dos custodias, una por cada progenitor.

La guardia y custodia podrá pactarse de común acuerdo entre los progenitores o en caso de que no haya posibilidad de acuerdo será la autoridad judicial quien acabará decidiendo. En todo caso el Ministerio Fiscal estará presente en el procedimiento para velar por los intereses del menor.

ADOPCIONES

En nuestra sociedad vivimos nuevos modelos de familia, derivados en gran parte de los progresos tecnológicos, científicos y médicos. Además, las nuevas formas de matrimonio y uniones de hecho que contempla la legislación española, hace que las familias no se basen exclusivamente en vínculos de consanguinidad. Prueba de ello es que la filiación de un hijo no solamente se obtiene de forma natural.

La filiación es el derecho jurídico que hay entre dos individuos, uno descendiente del otro. Existen dos tipos de filiación: por naturaleza, que es aquel tipo de filiación que se corresponde a los padres biológicos que han tenido a su hijo de forma natural, y por adopción, que es el caso en el cual vamos a centrarnos en este apartado.

El procedimiento de adopción es una medida para proporcionar al menor un núcleo de convivencia familiar, en sustitución del propio, de manera definitiva, cuando las circunstancias del menor y su familia lo requieren.

El procedimiento de adopción no es sencillo, y se necesita cumplir una serie de requisitos para llevarlo a cabo. Desde Bufete Navarro nos ponemos a disposición de los clientes que desean realizar una adopción, para preparar todos los escritos y trámites necesarios, y para valorar también si se cumplen o no los requisitos fijados por la Ley para llevar a cabo la adopción.

Para poder adoptar a un hijo es necesario reunir los requisitos siguientes:
-Disponer de la plena capacidad de obrar
-Ser mayor de 25 años, a no ser que se trate de la adopción del hijo del cónyuge, o de la pareja estable, o de parientes huérfanos, y tener como mínimo 14 años más que la persona adoptada.
-La adopción por más de una persona solo se admite en el caso de los cónyuges o de los miembros de una pareja estable. En estos casos, basta que uno de los adoptantes haya cumplido veinticinco años.

De la misma manera que la Ley establece unos requisitos para poder adoptar, también dispone un listado con las situaciones en las que no se podrá adoptar o ser adoptado.

La Ley prohíbe adoptar a las personas que hayan sido suspendidas o privadas de la potestad o las que hayan sido removidas de un cargo tutelar mientras estén en esta situación.

Del mismo modo, no podrán ser adoptados los descendientes, hermanos, o los parientes de segundo grado de la línea colateral por afinidad, mientras dura el matrimonio que origina el parentesco.

INCAPACITACIONES

Cuando una persona por diversas circunstancias llega un momento en que no es capaz de valerse ni de gobernarse por sí misma, se debe iniciar un procedimiento de incapacitación en el que se declare la incapacidad y se designe un tutor que actuará en su nombre y que deberá velar por los intereses del incapaz.

En este procedimiento hay dos fases: el procedimiento de incapacitación de la persona incapaz, y la asignación del tutor.

Desde Bufete Navarro ponemos a disposición nuestros servicios para tramitar todo el proceso de incapacitación y la delación de la tutela.

Para incapacitar a una persona es necesario que sea declarada incapaz mediante sentencia firme en virtud de los supuestos de incapacidad establecidos en la Ley.

Son causas de incapacitación las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico, que impidan a la persona gobernarse por sí misma.

Los menores de edad podrán ser incapacitados cuando concurra en ellos causa de incapacitación y se prevea razonablemente que la misma persistirá después de la mayoría de edad.

En caso que una persona sea declarada judicialmente incapaz, se le asignará un tutor que será el encargado de asistirle o representarle y velar por la persona declarada incapaz, encargándose de la guarda y protección de su persona y del patrimonio de ésta.

La tutela se podrá otorgar mediante testamento o codicilio, escritura pública o resolución judicial.

El tutor podrá ser un familiar o pariente, pero también podrá ser otra persona si el incapaz no tiene familia en el momento de la incapacitación. En cualquier caso, el tutor deberá pasar cuentas cada cierto tiempo ante la autoridad judicial para dar detalles de la situación del incapaz y de cómo está desempeñando las funciones de la tutela.

En determinados supuestos la persona incapaz tiene ciertas facultades que le permiten actuar mínimamente con cierta independencia, y para los que se considera excesivo la asignación de un tutor. Para estos casos la Ley prevé la figura jurídica de la curatela que conlleva designar a una persona llamada curador. El curador no ostenta la representación de la persona puesta en curatela, y simplemente se dedica a complementar su capacidad.

Si tienes algún problema legal, nosotros te podemos ayudar!

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